Ha muerto mi compañera, ha muerto mi cámara.

El fin de dos años juntos, viendo pasar tantas cosas, casi todo lo de este blog se hizo con ella. Compañera inseparable de trabajo, siempre en mi mano, atenta al pulso de mi dedo, para que ese momento no se pierda.

 

Tuvo algo especial conmigo, dio todo lo que pudo, hasta que yo, en momento indeseable, conecté a ese cable maldito. Dio su ultima destellada de vida, luego sin mas, no volvió a disparar.

 

Ay!, ¿que será de mi sin ella?, vendrá otra, con mejor cuerpo, y hasta mas sensible, pero lo que conseguí será irrepetible.

 

Nunca la traté bien, era la poca atención de escaso tiempo, siempre iba apretada en mi pequeña bolsa, cuando la sacaba me apenaba al ver sus arañazos y desgastes, y ese su sonido veterano. Sabía que alguna vez pasaría, pero no así, quería que fuera en uno de esos trabajos que no puedes dejar de fotografiar, y en el último suspiro hiciera su mejor foto con tiempo de guardarla. Pero fue un sábado, minutos antes de una boda, en la redacción del periódico ante los ojos de muchos que no sabían especialmente el significado de su muerte, me dolió tanto.

 

Te recordaré siempre. Tu cuerpo Canon incorrupto estará en el sitio de honor de mi vitrina, junto mi Minolta con la que empecé a hacer fotoperiodismo. Lo primero y último se unen, es el principio del fin.

 

Rescatada de mi blog 28/05/08

Escribir comentario

Comentarios: 0

Aníbal González Pinto / info@anibalfotografo.com /+34 649215985