Editando una boda reflexiono

  Ahora editando esta boda, he parado un momento para enseñar esta imagen. La Iglesia de San Martín goza de una magnífica iluminación y unos estupendos ángulos de tiro donde se pueden guardar las distancias. El trato fue excelente durante la ceremonia. A mas se le facilita la labor a los fotógrafos, menos se les nota, y de eso deberían de tomar nota todas aquellas iglesias que pegan los bancos al altar y te obligan a trabajar desde el lateral, o hacen parecer que les molesta tu presencia e intentan entorpecer tu labor. 


  Una profesión que también pasa su crisis. La iglesia debería de tener en cuenta que vivimos muchas familias de esto, que no nos hacemos ricos. Detrás de cada reportaje hay muchas horas de citas previas, edición de fotografías y demasiada responsabilidad. Las parejas confían en nosotros sus mejores recuerdos, esos que cuando vengan los días difíciles estén plasmados en álbum o disco levantando acta de su amor, que seguramente en ese momento aun hay, y que de este modo podemos ayudar a revivirlo. En el fondo es eso de lo que trata el matrimonio.  


  Me imagino que el mal trabajo de algunos, esos que necesitan tres fotógrafos en ceremonia, se hablan entre ellos y llevan el nombre en la espalda a modo de equipo ciclista, hubiera sido contraproducente en algún momento.


   Yo sigo manteniéndome en eso de que lo importante es el momento y no tu trabajo, es decir, lo esencial es hacer la fotografía del instante y no recrear la escena para conseguir tus propósitos. 

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Aníbal González Pinto / info@anibalfotografo.com /+34 649215985